Rutas migratorias en América, las más letales

La frontera México-EU fue uno de los sitios más visibles de muertes de migrantes en América: 109 en 2019, 26% más que en 2018

AFP y EFE

  · miércoles 29 de enero de 2020

La falta de movilidad segura y legal lleva a las personas a caminos más invisibles y arriesgados / Foto: AFP

PARÍS. Las rutas migratorias americanas, en particular la frontera entre Estados Unidos y México, han sido más mortíferas durante 2019 respecto al año anterior, según indicó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), agencia de la ONU.

Murieron 810 personas "cuando intentaban atravesar desiertos, ríos o zonas aisladas en diferentes rutas migratorias de América, en 2019", según la célula Missing Migrants (migrantes desaparecidos) del centro de análisis de la OIM.

En un comunicado de prensa, el organismo indicó que es el "mayor número de muertes documentadas en esta región" desde que la OIM empezó a recopilar este tipo de datos, en 2014. En seis años, tres mil 800 migrantes perdieron la vida en estas rutas.

"Estas cifras nos recuerdan con tristeza que la falta de posibilidades para una movilidad segura y legal empuja a muchas personas a transitar caminos menos visibles y riesgosos", exponiéndolas a "mayores peligros", se lamentó Franck Laczko, director de este centro de análisis, citado en el comunicado.

Desde 2014, el número de migrantes muertos intentando cruzar la frontera que separa México de Estados Unidos ha aumentado año tras año, destaca la OIM: 497 personas en 2019, y un total de 2 mil 403 a lo largo de seis años.

Dos regiones son particularmente mortíferas, afirma la OIM. La frontera entre México y EU es uno de los sitios más visibles de muertes de migrantes en las Américas, en especial en aguas del Río Bravo y Río Grande, entre Texas y Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, con 109 muertos en 2019, un aumento de 26% respecto a 2018.

En el desierto de Arizona se registraron 171 muertes en 2019, con un aumento de 29% respecto al año precedente. En el caso de Europa, las rutas de los inmigrantes irregulares han cambiado en los últimos meses y se han desplazado hacia el archipiélago atlántico español de Canarias ante las dificultades de vías que utilizaban antes, ahora más vigiladas o peligrosas.