/ lunes 17 de junio de 2024

Momento Corporativo | BBVA, seguirán anclados fundamentales de México

Vale la pena destacar las propuestas de BBVA para afrontar los retos fiscales y lograr un mayor crecimiento potencial de la economía mexicana. El primero, y no necesariamente en orden de importancia, es reducir el uso de efectivo y promover una mayor digitalización para disminuir la informalidad; relanzar la figura de Asociación Público Privada (APP) con mayor transparencia, y dirigir los crecientes flujos de las Afores hacia infraestructura productiva ante la ausencia de espacio fiscal para magnos proyectos; reactivar los permisos a generadores privados y aumentar inversión de CFE en transmisión y distribución para asegurar una oferta de electricidad suficiente, confiable y verde; y mejorar la política social continuando con los aumentos al salario mínimo y más gasto en salud y educación.

Además, que la meta del déficit de 3% para 2025 requeriría recortes de entre 2.5% y 3% del PIB o nuevos ingreso, porque recortar de manera acelerada podría provocar una recesión; sobre Pemex, un elemento clave para las perspectivas fiscales y la calificación soberana del país, es necesario cambiar el modelo de negocios disminuir la carga de deuda mediante permutas, afrontar problemas de fuerza laboral inflada, mala gobernanza y corrupción.

Se menciona la necesidad de una reforma fiscal para aumentar los ingresos y enfrentar las crecientes necesidades de gasto; y potenciar las oportunidades del nearshoring cubriendo las necesidades de infraestructura, generación de electricidad, integración de cadenas de valor con Estados Unidos y locales para aumentar la inversión y el empleo.

Y es que en la edición 13 de Foro de Emisoras de la BMV que dirige Jorge Alegría, el Economista jefe de BBVA México, Carlos Serrano, explicó que, si bien durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador se disminuyó la pobreza laboral, por mayor población ocupada en el sector formal y la ganancia real al salario mínimo, aumentó la carencia por acceso a servicios de salud.

Además, está por concluir el sexenio con el menor crecimiento promedio desde 1994 cuando finalizó la administración de Carlos Salinas de Gortari, con apenas 1%; y además el PIB per cápita tendrá su más bajo crecimiento desde el año 2000 cuando finalizó el sexenio de Ernesto Zedillo, con apenas 0.1%.

Y sobre la coyuntura financiera y económica que padece México desde el resultado de las elecciones, BBVA explicó que aunque la prima de riesgo del país aumentó; que el tipo de cambio potencialmente podría resentir un regreso de hasta 20% desde el nivel de 17 pesos por dólar previo a las elecciones; las tasas locales están subiendo y habría otros activos financieros padecerían por la incertidumbre de la agenda política nacional; y la economía en general se está desacelerando; los fundamentales macroeconómicos del país como la autonomía del Banco de México, y un tipo de cambio flexible; prudencia y responsabilidad fiscal; consolidación de México como el principal exportador a Estados Unidos que impulsará los efectos del nearshoring; y un bajo déficit de cuenta corriente financiado con Inversión Extranjera Directa, continuarán bien anclados.

@robertoah

Vale la pena destacar las propuestas de BBVA para afrontar los retos fiscales y lograr un mayor crecimiento potencial de la economía mexicana. El primero, y no necesariamente en orden de importancia, es reducir el uso de efectivo y promover una mayor digitalización para disminuir la informalidad; relanzar la figura de Asociación Público Privada (APP) con mayor transparencia, y dirigir los crecientes flujos de las Afores hacia infraestructura productiva ante la ausencia de espacio fiscal para magnos proyectos; reactivar los permisos a generadores privados y aumentar inversión de CFE en transmisión y distribución para asegurar una oferta de electricidad suficiente, confiable y verde; y mejorar la política social continuando con los aumentos al salario mínimo y más gasto en salud y educación.

Además, que la meta del déficit de 3% para 2025 requeriría recortes de entre 2.5% y 3% del PIB o nuevos ingreso, porque recortar de manera acelerada podría provocar una recesión; sobre Pemex, un elemento clave para las perspectivas fiscales y la calificación soberana del país, es necesario cambiar el modelo de negocios disminuir la carga de deuda mediante permutas, afrontar problemas de fuerza laboral inflada, mala gobernanza y corrupción.

Se menciona la necesidad de una reforma fiscal para aumentar los ingresos y enfrentar las crecientes necesidades de gasto; y potenciar las oportunidades del nearshoring cubriendo las necesidades de infraestructura, generación de electricidad, integración de cadenas de valor con Estados Unidos y locales para aumentar la inversión y el empleo.

Y es que en la edición 13 de Foro de Emisoras de la BMV que dirige Jorge Alegría, el Economista jefe de BBVA México, Carlos Serrano, explicó que, si bien durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador se disminuyó la pobreza laboral, por mayor población ocupada en el sector formal y la ganancia real al salario mínimo, aumentó la carencia por acceso a servicios de salud.

Además, está por concluir el sexenio con el menor crecimiento promedio desde 1994 cuando finalizó la administración de Carlos Salinas de Gortari, con apenas 1%; y además el PIB per cápita tendrá su más bajo crecimiento desde el año 2000 cuando finalizó el sexenio de Ernesto Zedillo, con apenas 0.1%.

Y sobre la coyuntura financiera y económica que padece México desde el resultado de las elecciones, BBVA explicó que aunque la prima de riesgo del país aumentó; que el tipo de cambio potencialmente podría resentir un regreso de hasta 20% desde el nivel de 17 pesos por dólar previo a las elecciones; las tasas locales están subiendo y habría otros activos financieros padecerían por la incertidumbre de la agenda política nacional; y la economía en general se está desacelerando; los fundamentales macroeconómicos del país como la autonomía del Banco de México, y un tipo de cambio flexible; prudencia y responsabilidad fiscal; consolidación de México como el principal exportador a Estados Unidos que impulsará los efectos del nearshoring; y un bajo déficit de cuenta corriente financiado con Inversión Extranjera Directa, continuarán bien anclados.

@robertoah