Protegidos contra el Covid-19 el 60 % de los sacerdotes de Torreón

No hay actualmente casos graves de contagio entre el presbiterio: Obispo

Miguel Ángel Campos Pacheco | El Sol de La Laguna

  · jueves 27 de mayo de 2021

Ya fueron vacunados contra el Covid-19 más de la mitad de los integrantes del presbiterio de la Diócesis de Torreón. / Foto: Roberto Rodríguez

Torreón, Coahuila. – A pesar de que no se logró que se les incluyera como uno de los grupos especialmente prioritarios para la aplicación de la vacuna contra el Covid-19, cerca del 60 por ciento de los sacerdotes adscritos a la Diócesis de Torreón cuentan ya con la importante protección.

Al informar lo anterior, el obispo de la iglesia católica regional, Luis Martín Barraza Beltrán, indicó que el importante avance se ha podido alcanzar luego de que los integrantes del presbiterio diocesano simplemente se sujetaron a la programación de la vacunación establecida por grupos de edades.

Así, una buena parte de los sacerdotes vacunados cuentan ya con sus dos dosis, en tanto que los que tienen entre 50 y 59 años de edad recibieron recientemente su aplicación inicial, y se espera que muy pronto, en junio, se integren a la programación lo de 40 y más.

De acuerdo con el obispo, el Seminario de Torreón, por tratarse de una institución educativa, fue incluido dentro del proceso de vacunación que cumplió con su propósito con los trabajadores docentes de Coahuila. Fue así como en este caso, la inoculación la recibieron un total de 26 personas, la mayoría laicos y algunos sacerdotes.

Monseñor Martín Barraza destaca que por fortuna la incidencia de contagios que se había dado entre los sacerdotes católicos ha cedido, y no se tienen actualmente reportes de casos graves y ni siquiera de contagios recientes.

En ese sentido, considera que la iglesia católica está ahora en mejores condiciones para funcionar, pues “los más vulnerables ya están vacunados y faltan los más jóvenes, que son menos vulnerables al Covid-19 y pronto estarán también protegidos”.

Cabe recordar que desde la etapa crítica que se vivió tras el inicio de la pandemia, los templos estuvieron cerrados al público durante varios meses el año pasado, para luego permitir su apertura con un aforo limitado primero al 30 y posteriormente al 50 por ciento de su capacidad, medida que se mantiene vigente hasta ahora junto con la disposición a favor de la aplicación de protocolos sanitarios específicos a manera de prevención de riesgos.